“El Húsar de la muerte” fue por muchos años el único largometraje mudo realizado en Chile y que había podido salvarse de la completa desaparición gracias al rescate realizado en los años sesenta por Sergio Bravo y con el apoyo de la Universidad de Chile.
En 1998, esta película fue declarada Monumento Histórico por el Consejo Nacional de Monumentos, reconociendo la importancia de un documento de gran relevancia en la cultura nacional.
En 1964, el compositor Sergio Ortega, autor de reconocidas obras musicales como “El pueblo Unido”, “Venceremos” o “Fulgor y muerte de Joaquín Murieta”, crea a petición del Departamento de Cine de la Universidad de Chile, una composición especial para este film, el cual es registrado en ese año en el Salón de Honor de la Universidad.
Tras el golpe de estado, Ortega parte al exilio, la Cineteca es cerrada por las nuevas autoridades, y la película queda olvidada por muchos años, mientras que la composición musical desaparece, lo mismo las partituras.
En 2006, tras los primeros trabajos de recuperación del archivo fílmico de la Cineteca mas antigua existente en el país, se encuentra una grabación magnética de esta composición, permitiendo desarrollar un proyecto de rescate de dicho documento sonoro.
Así también, se pudo trabajar directamente sobre los nitratos de “El Húsar de la Muerte”, y los duplicados realizados en los años sesenta.
El rescate de la música compuesta por Sergio Ortega pudo realizarse gracias al apoyo del Fondo de la Música en su Línea Patrimonio, y fue desarrollado por Cineteca de la Universidad de Chile junto al Instituto de la Comunicación e imagen ICEI, la Carrera de Cine y la Facultad de Artes de la Universidad.
Los resultados de este rescate han podido ser presentados en diversos lugares como el Teatro Municipal de Viña en el marco del Festival Internacional de Cine de Valparaíso y el Auditorium Jorge Müller del Instituto de la Comunicación e Imagen de la Universidad de Chile.

El “Guacho Pelao”, personaje del film “El húsar de la muerte”